Animador veterano de Disney reimagina clásicos con el estilo de Hayao Miyazaki


¿Alguna vez te has preguntado cómo se vería la Bestia si hubiera sido dibujada por la mano que creó a Totoro? Esa es la pregunta que John Pomeroy, una leyenda viviente de la animación occidental, decidió responder recientemente. Con una carrera que abarca más de 30 años y créditos en obras maestras como Pocahontas y El Planeta del Tesoro, Pomeroy realizó un fascinante ejercicio artístico: aplicar el "filtro Ghibli" a personajes icónicos de Disney.

En un video análisis titulado "Lo que Studio Ghibli hace que Disney no", el veterano animador desglosó las diferencias técnicas entre ambos gigantes de la industria, utilizando el estilo del dos veces ganador del Óscar, Hayao Miyazaki, para transformar a héroes y monstruos occidentales.

Las tres claves: Rostro, cabello y manos

Según Pomeroy, la magia de Ghibli se diferencia de la "escuela Disney" en tres áreas fundamentales. Utilizando a Bella (La Bella y la Bestia) y a Chihiro (El Viaje de Chihiro) como ejemplos, el experto destacó cómo Miyazaki apuesta por un realismo anatómico sorprendente en las manos.

"En Ghibli ves dedos articulados y acentuados de una manera que rara vez verás en una película de Disney", explicó. Además, señaló que el maestro japonés suele omitir las líneas de construcción alrededor de la nariz y los ojos, un rasgo estilístico opuesto a la definición marcada de los personajes estadounidenses.

De Atlantis a Kiki: La transformación de Milo

Uno de los experimentos más llamativos fue el rediseño de Milo Thatch, el protagonista de Atlantis: El imperio perdido. Pomeroy explicó que, aunque Disney intentó alejarse de su estilo "suave y bonito" de los 90 con Atlantis usando ángulos agudos, el estilo de Miyazaki requiere otra dirección.

Al aplicar el "Pase Miyazaki", Milo perdió sus ángulos afilados. "Redondeé las facciones y simplifiqué mucho el cabello y los ojos, dejándolos solo en contornos, similar al tratamiento de Kiki" (de Kiki: Entregas a domicilio). El resultado es un Milo que recuerda mucho a Tombo, el amigo de la brujita Kiki, demostrando cómo la simplificación de líneas cambia la "nacionalidad" del diseño.

Una Bestia salida del mundo de los espíritus

El cambio más radical fue para la Bestia. Usando a la bruja Yubaba (El Viaje de Chihiro) como referencia, Pomeroy transformó al príncipe maldito en una criatura mucho más mística y aterradora.

El nuevo diseño presenta una mandíbula acentuada, cuernos pronunciados y ojos felinos y estrechos. Pomeroy destacó el uso de las sombras en Ghibli: "A Miyazaki le encanta el sombreado para definir formas. Si un labio sobresale, él proyecta una sombra para traer ese elemento hacia adelante". El resultado final fue una criatura similar a un ogro o un Yokai, con colmillos irregulares y una expresión que encajaría perfectamente en una casa de baños espiritual.

Este ejercicio no solo es una curiosidad visual, sino una cátedra sobre cómo las reglas de estilo construyen universos. Como concluye Pomeroy, cada estudio crea un lenguaje gráfico propio que debe respetarse para que la magia funcione.

Perfil: John Pomeroy

  • Profesión: Animador, Director, Guionista.

  • Trayectoria: Más de 30 años en la industria.

  • Trabajos destacados en Disney:

    • Bernardo y Bianca (1977).

    • Pocahontas (1995).

    • Fantasía 2000 (1999).

    • El Planeta del Tesoro (2002).

  • Colaboraciones con Don Bluth:

    • NIMH, el mundo secreto de la señora Brisby (1982).

    • Un cuento americano (1986).

    • Todos los perros van al cielo (1989).

Fuente: CBR

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